La ampliación del veto ruso hasta 2017 junto al aumento de la producción de Holanda y Bélgica han provocado una disminución del 5,8% en el valor de las exportaciones de tomate español durante el primer trimestre, según Fepex

El malestar existente en el sector del tomate español ante los reiterados incumplimientos de los cupos de importación del tomate marroquí es cada vez más evidente, y así lo ha mostra la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex) ante la Comisión Europea.

Estos incumplimientos, junto al aumento en las producciones de países comunitarios como Holanda y Bélgica están provocando una saturación del mercado.

Si a esto añadimos los bajos precios que se pagan por esta hortaliza -inferiores a los costes de producción- pueden llevar al sector a entrar en una grave crisis. Actualmente, la horquilla de precios que se está pagando en las zonas productoras por el kilo de tomate varía entre los 25 céntimos y los 67 céntimos, siendo el de los Países Bajos el importe más bajo.

Los tomates de Marruecos no están pagando los derechos de aduanas que les corresponden

La organización que dirige José María Pozancos, en el marco de la reunión del grupo de expertos de previsión de tomate -órgano de carácter consultivo que tiene lugar dos veces al año- ha vuelto a denunciar la ineficacia del régimen de precios de entrada para el tomate de Marruecos, lo que provoca que no se estén pagando los derechos de aduanas correspondientes a las importaciones del país magrebí. Durante el primer trimestre del año, sus envíos han vuelto a incumplir los contingentes pactados, pasando de 155.704 toneladas a 178.051 toneladas, lo que representa un 15% más.

Fepex insta a que se reforme el cálculo del valor diario de importación, estableciendo dos valores de importación, uno para el tomate cereza y otro para el redondo, ya que a su juicio, el actual método de cálculo «no refleja fielmente la realidad del mercado».

De no poner medidas, esta situación puede desembocar en una pérdida importante del empleo agrario en algunas regiones

La asociación de productores exportadores alerta de que si se mantiene esta situación se puede producir una grave crisis social y económica, porque la mano de obra representa el 60% de los costes de producción y el cultivo del tomate representa un alto porcentaje del empleo agrario en determinadas regiones.

La falta de mercados alternativos es un factor que tampoco ayuda a paliar esta situación. El veto ruso supuso un serio varapalo para las exportaciones de muchos sectores, especialmente el agrícola, y el anuncio por parte del Gobierno de Moscú de prolongar el cierre de sus importaciones a los productos hortofrutícolas, al menos hasta 2017, agrava la situación. Los productores, aunque buscan nuevos países, no han logrado suplir un mercado de tal dimensión como el ruso.

La exportación de tomate en los tres primeros meses del año cayó un 3%, hasta las 403.338 toneladas

Todos estos factores han provocado que las exportaciones durante el primer trimestre del año hayan caído, tanto en valor como en volumen, y en el caso del tomate no es una excepción. Durante este periodo, los envíos disminuyeron un 3% hasta las 403.338 toneladas y su valor cayó hasta los 387,8 millones de euros, es decir, un 5,87%.