Un estudio del IMIDA apunta a que las condiciones que se crean en los invernaderos pueden mejorar de manera significativa las cualidades físicas de los tomates y el indice de macronutrientes.

Mazarrón tiene una superficie cubierta con invernaderos dedicados al tomate de Mazarrón de 1034 Ha

El IMIDA, a través de fondos FEDER, ha financiado el proyecto ‘Mejora de la productividad y la calidad de la producción de los cultivos hortícolas protegidos inducida por la multifuncionalidad de los materiales plásticos’.
El trabajo se ha concretado en la realización de una tesis doctoral que bajo el título Efecto de las condiciones ambientales sobre la conducta agronómica, calidad y capacidad antioxidante de tomate cultivado bajo diferentes materiales de cubierta’ , han desarrollado la doctoranda Marta Rodríguez Alburquerque, con la colaboración de la investigadora Josefa López Marín del Departamento de Hortofruticultura del IMIDA, y Juana Morillas Ruiz, del Departamento de Tecnología de la Alimentación y la Nutrición de la UCAM y experta investigadora entre otras áreas en nutrición y estrés oxidativo

2015-10-09 11_45_26-CREM - Datos Municipales Mazarrón - 4. Evolución de la superficie dedicada al cu
Según Josefa López, hay pocos estudios sobre la influencia que tienen las radiaciones en el desarrollo vegetativo y productivo de la planta, y como repercuten en la presencia en el fruto de principios tan importantes para la salud humana como los antioxidantes, hidrosolubles y liposolubles.
En este sentido, la directora del IMIDA, Juana Mulero, destacó que esta investigación “abre una novedosa línea de trabajo a desarrollar entre las empresas transformadoras del sector plástico y los centros de investigación agraria y docente que han llevado a cabo la tutoría del proyecto”.
Los resultados obtenidos apuntan que los mayores niveles de radiación UVA y temperatura influyen de forma positiva en la calidad organoléptica (sabor, textura, olor etc) de los frutos y el incremento de UVB (ultravioleta que por ejemplo influyen en el bronceado) en el índice de macronutrientes. Además, el aumento de la fracción de UVA proporciona mayores y mejores valores de actividad antioxidante en general, y la reducción de UVB, la de la fase lipofílica y el contenido de licopeno.
Asimismo, la mayor inducción térmica provocada en el interior del invernadero por efecto de la radiación IR, favorece los niveles de actividad antioxidante, así como el índice de la mayoría de los contenidos del fruto.

20150926_112925 (1)Metodología
Para la realización de los estudios que dieron contenido a la tesis, se utilizaron cinco materiales de cubierta distintas, y no se observaron diferencias agronómicas sensibles entre cultivos, aunque sí en cuanto a contenidos en los frutos de los distintos tratamientos. Ello puede estar motivado por la capacidad ambiental del invernadero, no lo suficientemente dimensionada como para transferir la inercia de las variaciones ambientales generadas con el uso de cubiertas diferentes.
Por tal motivo se recomienda que los resultados sean constatados empleando una metodología similar en unidades de cultivo de unos 200 m2, antes de ser transferidos al sector productor.
Materiales de cubierta
Los materiales plásticos de cubierta aportan prestaciones diferentes según la base polimérica de su composición, a las que se suman las generadas por una gama de aditivos susceptibles de ser incorporados.
Como resultado, se obtienen filmes de cubierta que pueden seleccionar la cantidad y calidad de la radiación que penetra en el interior del invernadero y es absorbida por la planta. La presencia de un aditivo, formulado con un objetivo técnico, como el de paliar el envejecimiento del filme de cubierta, potenciando la opacidad de la radiación UV, puede provocar efectos colaterales sobre los índices de los contenidos salutíferos del fruto, variando así su valor nutricional.