El calidad del tomate de Mazarrón merece ser reconocida oficialmente, mediante la obtención de la Marca de Calidad.

Desde este espacio dedicado al tomate de Mazarrón, queremos contribuir al conocimiento de nuestro producto estrella, pero también a su reconocimiento, y para ello, qué mejor que empezar a trabajar en la construcción, comunicación y consolidación de una marca de calidad, “tomate de mazarrón”, que se asocie a unas características que distingan a nuestro tomate, lo destaque de la competencia y lo ponga en valor ante los consumidores.

En este contexto y con la configuración de mercados actuales, promover la marca “Tomate de Mazarrón” deja de ser una elección para convertirse en un imperativo, si lo que pretendemos es competir en igualdad de condiciones en mercados nacionales e internacionales. Un distintivo que identifique el verdadero tomate de nuestra tierra y que lo distinga ante el consumidor que, siendo cada vez más exigente en lo referente a la calidad de lo que compra, no siempre dispone de la información necesaria para hacer la elección más acertada.

Es necesaria la creación de la marca Tomate de Mazarrón que sea un indicador fiable de su calidad. Esto añadirá valor a nuestro producto, ya que los consumidores percibirán más fácilmente esa calidad, y valorará los atributos que lo caracterizan. Confiarán en que están comprando un producto con un origen determinado que le ha proporcionado per sé un sabor único gracias a unas características singulares, fruto del buen hacer de los agricultores de la zona y de la combinación de clima y tierra propios de Mazarrón.

El establecimiento de la marca Tomate de Mazarrón ayudará al consumidor a conocer las peculiaridades de nuestro producto. El resultado final será un aumento de precios de nuestro tomate en el mercado lo que se traducirá en un beneficio mayor para nuestros agricultores.

Al consumidor que busca un buen tomate, le estamos diciendo: “Éste es un tomate de Mazarrón”; es un tomate que transmite los valores de la tierra, un tomate con un sabor inigualable, un tomate con presencia, que conserva todas sus propiedades desde su origen, merecedor de tener una marca que está permanentemente supervisada por el mercado.

Los consumidores deben asociar ”tomate” a “Mazarrón” y “Mazarrón” a “tomate”. En ese momento la marca habrá cumplido su objetivo.