Científicos italianos trabaja ya en un huerto experimental de Roma en la plantación de tomates sin tierra, en el que las raíces se nutrirán con aguas y sales minerales, y alimentado para la fotosíntesis con lámparas led que complementan la luz que recibirán del Sol.

El tomate se adapta perfectamente a las condiciones que los propios investigadores han apuntado que son necesarias para las misiones, una planta que tenga un ciclo breve y produzca una cantidad suficiente de moléculas bioactivas, y sean capaces de soportar condiciones extremas.

En ese huerto de cultivos hidropónicos (que utiliza soluciones minerales en vez de suelo agrícola), los tomates fueron los únicos seleccionados, por enmarcarse en las condiciones exigidas de éxito, para centrar la línea de investigación en un proyecto financiado por la Agencia Espacial Italiana que busca encontrar una planta ideal capaz de ser cultivada en estaciones en órbita.

La elección del tomate se ha hecho al observar la gran resistencia de esta fruta a la tensión en condiciones extremas, que en otros organismos vivos generan envejecimiento, mutaciones del ADN y provocan la aparición de diversos tipos de cáncer.

Sin embargo las propiedades de las sustancias antioxidantes que contiene el tomate es un hecho diferencial con otros productos que se pretende incluso mejorar en estos estudios.

El reto de los largos viajes en el Espacio: la alimentación

La agencia espacial de la NASA tiene programado enviar humanos a un asteroide en el 2025 y a Marte en la década del 2030, y garantizar la producción de alimentos en el espacio es fundamental para el éxito de estos programas.

Lechuga en el espacio

La lechuga fué el primer alimento cultivado en el espacio

Actualmente hay numerosas instituciones encargadas de experimentar con una gran variedad de alimentos para facilitar la vida de los astronautas en misiones de larga duración, y en unas condiciones conocidas por su dureza e incompatibles hasta cierto punto con la vida, como la ausencia de gravedad, el sometimiento a la radiaciones cósmicas, o a los campos electromagnéticos.

Hace unos meses nos sorprendieron las imágenes de los astronautas Scott Kelly y Kjell Lindgren consumiendo la lechuga que ellos mismos habían cultivado estando en órbita, como parte del experimento realizado por la NASA en plena estación espacial para el cultivo de lechuga romana roja, conocida como “Outredgeous”.

Con los avances en el cultivo del tomate, no tardará mucho tiempo en ver la primera ensalada espacial, a base de lechuga y tomate.